Reseña sobre los capítulos 1 y 2 del libro "El azaroso arte del engaño. Historias del mundo de la casualidad y la estadística", de Gerardo Herrera Corral

RESEÑA SOBRE LOS CAPÍTULOS "EL PRIMER PLAGIO DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD" Y "90°, 0’, 00''", DEL LIBRO EL AZAROSO ARTE DEL ENGAÑO, DE GERARDO HERRERA CORRAL 

Jhon Alexánder Monsalve Flórez 

Esta reseña surge de conversaciones sobre el libro mantenidas con ChatGPT


El primer plagio en la historia de la humanidad

Gerardo Herrera Corral inaugura su libro con una historia provocadora: el Almagesto de Claudio Tolomeo, considerado durante siglos la obra maestra de la astronomía, podría haber sido el primer fraude científico. Según el autor, Tolomeo inventó datos y tomó observaciones de Hiparco, su predecesor, para sostener su modelo geocéntrico del universo.

Astrónomos renacentistas como Tycho Brahe y, más tarde, científicos ilustrados como Laplace, Delambre y Robert Russell Newton, denunciaron esta falsificación. Newton incluso lo llamó “el más exitoso de los fraudes de la historia de la ciencia”.

Con esta historia inaugural, Herrera Corral plantea una pregunta que atraviesa todo el libro: ¿hasta qué punto el deseo de tener razón puede nublar el compromiso con la verdad? La respuesta, implícita, es que el pensamiento científico solo se sostiene sobre la honradez del dato, la misma probitas que da nombre a la probabilidad.

Así, el autor convierte el caso Tolomeo-Hiparco en una parábola ética: toda estadística, como toda astronomía, debe empezar por mirar con honestidad el cielo que tiene enfrente.

 

A 90° 0’ 00’’

En la segunda historia de El azaroso arte del engaño, Gerardo Herrera Corral conduce al lector hasta las frías regiones del Polo Norte geográfico, punto exacto marcado por la coordenada 90° 0' 00'', para narrar uno de los episodios más controvertidos de la historia de la exploración: las supuestas llegadas de Frederick A. Cook (1908) y Robert E. Peary (1909). Ambos proclamaron haber sido los primeros en alcanzar el extremo norte del planeta, pero sus registros, trayectorias y tiempos fueron objeto de una larga disputa científica.

El autor explica, con agudeza didáctica, que acercarse al Polo no se mide en kilómetros convencionales, sino en grados, minutos y segundos de latitud: cada grado equivale a unos 111 kilómetros, y cada minuto de arco, a aproximadamente 1.85 kilómetros. En consecuencia, “quedarse a 10′” del Polo significa aún estar a casi 19 kilómetros del objetivo. Esa simple cifra —1.85 km por minuto— encierra la magnitud del reto y, al mismo tiempo, la facilidad con que una mínima inexactitud puede transformar un informe científico en una ilusión de éxito.

Según relata Herrera Corral, Cook encarna el ejemplo clásico del engaño deliberado: presentó fotografías tomadas en lugares distintos al Polo y registros de navegación inconsistentes. Peary, en cambio, representa el caso ambiguo de la plausibilidad. Contó con el respaldo político de Theodore Roosevelt, una logística sofisticada y la ayuda de expertos inuit, pero los cálculos del tiempo de regreso —mucho más breve que el de ida—, las velocidades reportadas y la escasez de observaciones directas despertaron sospechas.

El autor añade que, incluso en el siglo XXI, exploradores modernos han replicado rutas similares y logrado tiempos comparables, lo cual demuestra que la hazaña de Peary pudo ser físicamente posible, aunque no comprobada con los estándares actuales de verificación. Esa distinción entre posible y probado es la esencia de la historia: una lección sobre cómo el deseo de reconocimiento puede desdibujar los límites entre el cálculo honesto y el autoengaño.

Herrera Corral invita al lector a ver en esta travesía no solo una anécdota polar, sino un espejo de la ciencia misma: la tentación de forzar los números para que coincidan con el relato deseado. Bajo el hielo y las coordenadas, el autor revela un principio ético que atraviesa todo el libro: la estadística exige honradez con el dato, porque incluso una diferencia de minutos —en latitud o en integridad— puede apartarnos de la verdad.

Comentarios